¿Seguro que es un gripazo?

¿No será un resfriado? ¡¡Ah!! ¡¡Vaya!! Ahora no estás seguro ¿eh?

Decimos que tenemos un gripazo cuando es un catarrazo de mil demonios, pero en realidad, gripe y resfriado son dos cosas distintas.

¿Te enseño a diferenciarlos? Pon atención.

Digamos que lo poco que tienen en común la gripe y el resfriado es que son enfermedades infecciosas respiratorias producidas por virus. La vía de entrada más común es la vía aérea y tienen algunos síntomas comunes. El contagio se produce a través de las gotitas que expulsamos al hablar, toser o estornudar y por el contacto directo (por ejemplo con las manos o al compartir cubiertos).

El frío modifica las mucosas y las hace más susceptibles a los virus, facilitando el contagio, por eso, aunque no es directamente el frío el que nos hace enfermar sí que es cierto que en los meses de invierno estamos más vulnerables a este tipo de enfermedades. Además, durante los meses con mal tiempo y pocas horas de luz, pasamos más tiempo en ambientes cerrados y las posibilidades de contagiarnos a través del aire son mayores.

El virus que produce la gripe es el virus “INFLUENZA”, particularmente el H1N1, aunque va mutando cada año, por eso hay que repetir anualmente la vacunación.

Hay muchos virus que pueden producir el catarro común pero los “rinovirus” son los más habituales. Además existen otros virus como el “parainfluenza” los “coronavirus”, los “adenovirus” o el virus “respiratorio sincitial”, que también son responsables de cuadros respiratorios muy similares. 

Síntomas de la gripe y del resfriado

Y ¿cuál es el mejor tratamiento para cada caso?

Lo primero que debes saber es que, como ambas enfermedades están producidas por virus los antibióticos NO funcionan en este caso. Así que olvídate.

El mejor tratamiento tanto para la gripe como para el resfriado será aquel que minimice los síntomas y te haga sentir mejor.

  • Si tienes fiebre utiliza un antitérmico para bajarla. Como, por ejemplo, el paracetamol.
  • Si tienes mucho dolor de cabeza o de garganta puedes utilizar un analgésico o antiinflamatorio tipo ibuprofeno. Si tienes dudas es mejor que preguntes a tu médico.
  • Para limpiar las vías respiratorias y respirar mejor puedes usar suero fisiológico, vahos con eucalipto o algunas gotas nasales. Las gotas deberían ser tu última opción ya que solo se pueden utilizar unos pocos días y si te excedes podrías conseguir el efecto contrario y que te congestiones más. En nuestra parafarmacia puedes encontrar distintos productos para aliviar la tos, las molestias de garganta o la congestión. Y si te gustan los productos naturales entra en nuestra tienda Xtusalud. Vitaminas, aceites, bálsamos, infusiones…te van a encantar, tienes de todo.
  • Existen muchos medicamentos antitusivos y descongestionantes para aliviar la tos y la congestión. Pregunta a tu médico o farmacéutico.
  • Descansa. Es el mejor remedio si te encuentras mal. En el caso de la gripe es posible que necesites una par de días en cama (o más, si eres un suertudo y te lo puedes permitir). Y recuerda que ir al trabajo para no rendir y contagiar a todos tus compañeros es la peor idea que se te podría ocurrir.
  • Bebe muchos líquidos. Así la mucosidad estará más suelta y será más fácil de eliminar.
  • Si en unos días no estás mejor, o si los síntomas empeoran y sientes, por ejemplo, dificultad para respirar, la fiebre no remite, aparecen manchas en la piel, tienes vómitos o cualquier otra cosa que te preocupe consulta con un profesional médico que te pueda ayudar.

Para finalizar te voy a dar unos consejos que te ayudarán a prevenir tanto la gripe como el resfriado.

  1. Para evitar la gripe cada año, el mejor remedio es vacunarse. Especialmente si eres grupo de riesgo por alguna enfermedad crónica, trabajas con niños o ancianos, eres sanitario o tienes más de 65 años.
  2. Cúbrete la boca y la nariz cuando tosas o estornudes, con un pañuelo desechable y tíralo tras cada uso.
  3. Lávate las manos, tras toser, estornudar o sonarte la nariz. Una higiene escrupulosa puede evitar muchos contagios.
  4. Ventila las estancias de la casa. Así eliminarás los virus que se quedan en el aire.
  5. Evita el tabaco y el alcohol. Contienen sustancias que debilitan tus defensas por lo que te harán más susceptible a enfermar.
  6. Cuidado con los ambientes cerrados y muy cargados. Es un foco de cultivo para los virus estupendo.
  7. También protégete de los cambios bruscos de temperatura. ¡Vaya! Tu madre tenía razón. 😉 Hay que abrigarse cuando sales y quitarse ropa cuando entras. El frío seca las mucosas y los virus y bacterias penetran más fácilmente y por otra parte el sudor de la piel, que produce humedad, también les encanta a los bichillos. Así que ¡ojo!.
  8. Sigue una dieta sana con abundantes frutas y verduras. Las vitaminas, como la vitamina A o C, no van a evitar que te contagies, ni te van a curar un catarro, pero sí que es cierto que una dieta rica en alimentos frescos ayudará a tu sistema inmunológico y te hará menos susceptible a enfermar.
  9. Haz ejercicio. La actividad física mejorará tu resistencia pulmonar, así que si bien no vas a evitar cogerte de vez en cuando un catarro o una gripe, si estás en buena forma es posible que los cojas menos a menudo y que éstos sean más leves. Ahora bien. Si ya estás pillado, no te pases de listo. Es cierto que hacer algo de ejercicio puede ayudarte a eliminar mucosidad y descongestionarte, pero si tienes fiebre y te sientes débil espera unos días y ya retomarás el ejercicio cuando te encuentres mejor.

No podemos asegurarte que no enfermarás nunca. Pero tampoco debes alarmarte por coger de vez en cuando una gripe o un resfriado. Sin embargo, unos hábitos de vida y de higiene adecuados puede que te protejan y que te libres en más de una ocasión.

Además ahora ya sabes distinguirlos y actuar en consecuencia.

Xtusalud y la de los tuyos.