¡Vegano! Dicho así parece que estoy hablando de una secta, o algo así. A ver, que no. Me refiero a si te atreves a preparar alguna receta vegana o vegetariana. Pues claro que te vas a atrever. Y encima te va a encantar.

Pero vamos a empezar por el principio.

¿Qué es ser vegano?

Una persona vegana, no es simplemente alguien que no come carne. Es una postura ideológica, un modo de vida, en la que se está en contra del sufrimiento animal, en todas sus formas, y una de ellas se traduce en no comer alimentos animales ni productos elaborados con ellos.

Es decir. Una persona vegana no come carne ni derivados, ni pescados, ni huevos, ni lácteos, ni miel, pero tampoco utiliza prendas de lana, cuero o seda ni compra productos testados en animales, como sucede con algunos cosméticos o medicamentos.

Se diferencian de las personas vegetarianas, en que en el segundo caso, se trata más de una forma de alimentarse, que una forma de vida completa. Los vegetarianos no comen carne ni pescados, pero en ocasiones son más flexibles con los productos que vienen de los animales y que no necesitan matar al animal para obtenerlos, como el caso de la leche, los huevos o la miel.

Para denominar a todos estos tipos de alimentación encontramos términos como ovolácteovegetariano (que come lácteos y huevos), cruditariano (que come todo crudo) y ya, rizando el rizo, y que me perdonen pero a mí me da un poco de risa, los flexitarianos, que comen un poco de todo, aunque preferiblemente verduras y productos frescos (vamos los omnívoros de toda la vida, pero preocupados por comer bien). En fin.

Yo he de decir que cada vez soy más vegetariana. Como menos carne y pescado, y me he aficionado más a las verduras y legumbres, pero no le hago ascos a un buen jamón, o a un exquisito trozo de queso, que me pierde. 😉

¿Es mejor ser vegano o comer de todo?

Pues no hay nada que sea mejor ni peor. Ser vegetariano estricto o vegano es una opción perfectamente válida, siempre que tu variedad de verduras no ser quede en la lechuga y el repollo o que no conozcas más cereales que el arroz. Porque entonces es cuando puedes tener alguna carencia de nutrientes.

Si combinas bien las frutas, verduras, algas, hortalizas, los cereales, las legumbres y los frutos secos, no tienes por qué tener ningún problema. Conseguirás proteínas de buena calidad, grasas saludables, hidratos complejos y vitaminas y minerales a tutiplén.

Si añades lácteos o huevos entonces tu dieta será completamente equilibrada, aunque no vuelvas a probar la carne o el pescado.

¿Qué nutrientes son los más controvertidos a la hora de ser vegano?

El calcio, el hierro, el cinc y la vitaminas B12 y D son los que más debate han generado siempre entre los defensores y detractores del veganismo.

  • El calcio se puede encontrar sin problemas en alimentos vegetables como el brócoli, las endivias, el calabacín, la calabaza, las espinacas, la coliflor…
  • Las lentejas, las espinacas, la levadura de cerveza, las semillas de calabaza, el brócoli, el repollo…son fuente de hierro.
  • El zinc se puede encontrar en alimentos no animales como los cacahuetes, el arroz integral o el chocolate negro.
  • La vitamina D es la vitamina del sol y nuestro cuerpo la puede sintetizar cuando recibimos los rayos solares. Así que un paseo al aire libre o algo de deporte exterior nos puede solucionar este problema.
  • Así que sólo nos quedaría la vitamina B12 que únicamente se encuentra en alimentos de origen animal como carnes, pescados, huevo, mariscos… de modo que los veganos estrictos podrían necesitar algún suplemento de esta vitamina. Existen, de todos modos, alimentos enriquecidos con B12 como algunos cereales, levaduras o bebidas vegetales, para reducir el riesgo de carencias. Y los vegetarianos que incorporen huevo o lácteos no deberían tener déficit de esta vitamina.

Un endocrino y/o un nutricionista pueden resolver tus dudas al respecto. Pregúntales en Xtusalud.

Para que no te marches sin un ejemplo te voy a dejar una receta súper buena vegana, que yo cocino mucho y que te va a encantar. Y otro día hacemos un post solo con este tipo de recetas. ¿Te parece?

Quinoa con verduras y setas

Necesitas: Puerro, zanahoria, calabacín,  brócoli, setas, alguna especia como el orégano, perejil o cebollino, almendras picadas, salsa de soja, sal y aceite.

Saltea un puerro, una zanahoria y medio calabacín troceado en dados con un poco de aceite de oliva. Cuece el brócoli para que quede al dente. Añádelo al sofrito junto con las setas (las que más te gusten) troceadas. Saltea unos cuatro minutos.

Añade una taza de quinoa. Remueve y añade el doble y un poco más (dos tazas y media) de caldo de verduras. Cuece hasta que se evapore. Unos veinte minutos. Si necesita más agua la puedes echar, para que la quinoa quede bien cocida. Si prefieres puedes cocinar la quinoa aparte y añadirla al final.

En el último momento añade unas almendras picadas, un poco de perejil y una pizca de curry. Añade salsa de soja al gusto. Ten en cuenta que está salada así que prueba y rectifica de sal al final.

Es un plato completo. Si terminas con una pieza de fruta tendrás un almuerzo o una cena equilibrada y saludable.

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