Ser celíaco es un faena, no una discapacidad.Lo digo por si todavía hay alguna persona en este mundo que así lo crea. Que serán pocas, y mal informadas.

¿Qué es la celiaquía?

Es una enfermedad autoinmune, sistémica y crónica producida por el consumo de gluten y algunas prolaminas relacionadas, en personas genéticamente predispuestas.

Vaaale… y eso ¿qué significa?

Autoinmune significa que en el desarrollo de esta enfermedad interviene nuestro propio sistema inmunológico que, por decirlo de alguna manera, “se confunde” y considera que el gluten es perjudicial «per sé» y actúa en consecuencia. Esas consecuencias son normalmente las lesiones en las vellosidades y la mucosa intestinal por la que el individuo no absorbe correctamente los nutrientes.

Sistémica significa que, aunque los primeros daños son a nivel intestinal, es decir, afectan a la digestión y el metabolismo, el daño se puede presentar en cualquier otros sistemas del cuerpo.

Las personas “genéticamente predispuestas” suelen tener unos halotipos, unos marcadores en el ADN, que implican un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

¿Qué síntomas padece un celíaco?

Los síntomas de esta enfermedad son muchos y muy variados. E incluso, en ocasiones son inexistentes o atípicos, dificultando mucho el diagnóstico.

Entre los síntomas más habituales están:

  • Pérdida inexplicable de peso.
  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas, vómitos.
  • Fatiga.
  • Diarrea
  • Distensión abdominal.
  • Retraso en el crecimiento.
  • Alteraciones del carácter: irritabilidad, apatía, tristeza…
  • Anemia por déficit de hierro.

Los síntomas pueden variar según la edad del paciente. Así pues en niños es más habitual la irritabilidad o el retraso en el crecimiento, en jóvenes es muy frecuente la anemia y las molestias estomacales y en los adultos la astenia, la dermatitis o la osteoporosis.

celíaco interior

¿Es lo mismo alergia o intolerancia al gluten?

Pues no. No es lo mismo.

Una alergia es una reacción del sistema inmunológico que se desencadena de forma muy rápida ante el más mínimo contacto con el alérgeno (en este caso el gluten). Esta reacción provoca una elevación en sangre de inmunoglobulinas. Varios componentes del trigo, entre ellos el gluten puede producir una reacción alérgica diferente según la vía de sensibilización. Es decir: Por contacto, por ingesta o por las vías respiratorias. Y las reacciones alérgicas son diversas: urticaria, problemas digestivos o alteraciones respiratorios.

La alergia al gluten es menos frecuente que la intolerancia.

La intolerancia se produce sólo ante la ingesta del gluten. Es decir. Cuando esta proteína llega al intestino delgado, se produce una reacción inflamatoria autoinmune que daña la pared intestinal, como hemos dicho antes, y produce los distintos signos de los que hemos hablado.

También existe una sensibilidad al gluten NO celíaca. Esta reacción se produce cuando, a pesar de que la persona no es intolerante al gluten, tiene síntomas parecidos a los celíacos y su estado mejora cuando se retira de su dieta todos los alimentos que contengan gluten.

Si tengo diagnóstico de celiaquía o sensibilidad al gluten, ¿qué debo hacer?.

El único tratamiento efectivo es retirar de tu dieta los alimentos que contengan esta proteína.

De este modo se consigue la recuperación de las vellosidades intestinales, la curación de las mucosas y por tanto la correcta absorción de nutrientes.

Debes tener en cuenta que:

  • Debe haber un diagnóstico previo. Retirar el gluten así sin más, sin un diagnóstico solo conseguiría enmascarar la enfermedad.
  • La dieta debe ser de por vida. Debes aprender a comer sin gluten para siempre. No hay fases de remisión en la enfermedad. Sólo hay ausencia de síntomas si no existen la presencia del gluten.
  • No hay una cantidad de gluten permitida. No todo el mundo tiene la misma reacción ante la misma cantidad, pero la única forma de recuperar la salud de las paredes intestinales es que no se ingiera NADA de gluten.
  • Hay que leer el etiquetado y solo comprar alimentos SIN GLUTEN, no con BAJO CONTENIDO.
  • Los alimentos procesados, tienen más probabilidad de contener algún ingrediente con gluten. Cuanto más natural sea un alimento, más fácil de diferenciar.
  • Pregunta siempre que comas fuera de casa. Hay obligación de informar sobre alérgenos, pero debes preguntar si existen platos para celíacos y si se cocinan aparte.
  • Cuidado con la contaminación cruzada. Si se utiliza un aceite para freír, por ejemplo, éste debe ser para uso único de alimentos sin gluten.

También se deberá extremar la precaución en la limpieza de utensilios y es preferible que las personas celiacas tengan su propia batería de cocina.

En el caso de que tengas un diagnóstico de celiaquía, tus médicos te darán todas las pautas a seguir y un listado exhaustivo de alimentos con y sin gluten. Existen además muchas asociaciones donde pueden aclarar todas tus dudas y recomendarte establecimientos para comprar alimentos especiales.

En Xtusalud tienes alimentos sin gluten, y con todas las garantías.

Para que tengáis una idea clara, la FACE (la Federación de Asociaciones de Celíacos de España) hace esta diferenciación:

Podéis obtener más información en https://celiacos.org/

Si tenéis alguna duda es importante que consultéis a vuestro endocrino y/o nutricionista. Ellos te darán todas las explicaciones que necesites.

Pero si algo hemos aprendido hoy es que la celiaquía es una enfermedad, compatible con una vida perfectamente normal y saludable, que conlleva una serie de ajustes y cierta incomodidad para los que la padecen. Y si los demás la conocemos, será más fácil para todos. Así cuando hagamos una comida y sepamos que algún comensal es celíaco sabremos qué alimentos puede comer y cuáles no.

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Xtusalud y la de los tuyos.