La voz es un instrumento necesario para comunicarnos, incluso en la era digital y la verdad es que le hacemos muy poco caso.

Y nos pasa como con los dientes, no nos acordamos hasta que tenemos un problema, en este caso, hasta que nos quedamos roncos.

Hay muchos factores que influyen en nuestra voz y que pueden producirnos afecciones de garganta, algunos de los cuales son externos a nosotros y en otros tenemos algo (o bastante) de culpa.

Por eso te voy a dar algunos consejos para que cuides la voz:

  • Evita el tabaco y los ambientes con mucho humo. El humo del tabaco reseca el ambiente y las mucosas de tu garganta se ven afectadas. Además las sustancias tóxicas del cigarro pueden desgastar tus cuerdas vocales y producir ronquera crónica.
  • Ten cuidado en los ambientes con mucho ruido, como un concierto o un centro comercial. Tendemos a elevar el tono de voz, pero si no sabemos hacerlo con cuidado irritaremos la laringe y nos producirá dolor y ronquera.
  • Protege tu cuello con pañuelos o bufandas. Tanto para el frío del invierno, como para los aires acondicionados en verano. El frío afecta directamente a la mucosidad de la garganta que se seca y deshidrata produciendo fricción y rozamiento que causa dolor.
  • Practica técnicas de respiración cuando tengas que hablar largo tiempo. Los cantantes las usan para no dañar el aparato fonador. Si respiramos desde el diafragma evitaremos contraer la laringe al hacer un esfuerzo.

Para ello, inspira lentamente y observa cómo se infla tu abdomen. Espira mientras tu abdomen baja. Esa es la respiración diafragmática y sirve también para tomar conciencia del ahora y relajarte.

  • Duerme lo necesario. La fatiga afecta a la voz.
  • Haz ejercicio de forma regular. Aunque no lo creas tener una musculatura fuerte y mayor capacidad pulmonar nos puede ahorrar muchos disgustos con la voz. Evitaremos contraer la laringe ante cualquier pequeño esfuerzo.
  • Si vives en un lugar muy seco utiliza un humidificador para que la humedad del aire no baje del 30%. Un truco que resulta bastante práctico es colocar un recipiente con agua colgado del radiador de casa (siempre que no sea un radiador eléctrico que quema, claro). Así aumentas la humedad de la habitación.
  • Cuidado con los enjuagues bucales que contengan alcohol o sean muy fuertes. Puede producirte irritación.
  • Si tienes ronqueras de repetición busca ayuda en un logopeda o foniatra que te ayude con terapias para aprender a no forzar la voz cuando hables y evitar gritar de forma dañina.

Además la dieta también es un factor importante a la hora de cuidar la voz.
  • Bebe abundante líquido, preferiblemente agua del tiempo. Así mantendrás las mucosas hidratadas.
  • Evita las bebidas muy frías o muy calientes. Dañan igualmente las paredes de la garganta.
  • Cuidado con el alcohol y la cafeína que producen deshidratación y sequedad en la laringe.
  • No tomes comidas picantes o muy condimentadas que aumentan la producción de ácido y pueden causar reflujo.
  • Incluye en tu dieta alimentos ricos en agua y que contengan vitamina A, C y E, que mantienen la salud de las mucosas y de la boca como las frutas, hortalizas y verduras.
  • No te olvides de los ácidos omega 3, que tienen acción antiinflamatoria y que encuentras en pescado azul o frutos secos.
  • El calabacín, el apio o las judías verdes son ricas en fibra soluble que protege las mucosas internas.
  • La infusiones de malva, de salvia, de propóleo o de manzanilla tienen propiedades antisépticas y antinflamatorias y son buenos remedios para las afecciones de garganta.

Lo dicho: ¡¡No me grites que no te escucho!!

Cuida tu voz porque no se puede cambiar y pregunta a tu médico si te ha quedado alguna duda.

Garantiza tu tranquilidad con un seguro de salud, de vida o de decesos a tu medida.

Xtusalud y la de los tuyos.