Te felicito. Si tienes agujetas es porque has hecho ejercicio. Y eso es bueno. Ahora no lo ves, pero te digo yo que sí, que es súper bueno. 😉

No es que me alegre de que te duela todo, es que si te duele todo, es porque hiciste bastante esfuerzo en tu rutina, o movilizaste músculos que normalmente no mueves, o empezaste a hacer deporte, y cualquiera de esas hipótesis me sirve para felicitarte.

¿No sabes qué son realmente las agujetas? Yo te lo explico.

Hace años se creía que las agujetas venían por un exceso de ácido láctico que se producía al realizar un ejercicio con mucho esfuerzo y con falta de oxígeno.

Pues resulta que no era eso.

El ácido láctico que se produce en un ejercicio intenso se oxida y no forma esos micro cristales que se suponía que eran los que hacían daño. Además otra pare del ácido láctico sirve para sintetizar de nuevo glucosa. Por otro lado, existe una enfermedad por la que algunas personas no producen ácido láctico, denominada “MacArdle”, y sin embargo esas personas sufren agujetas igualmente.

¿Entonces por qué se producen las agujetas?

Las últimas investigaciones apuntan a que las agujetas son micro roturas de las fibras musculares que sufren un sobre esfuerzo al que no están acostumbradas. Por eso cuanto más se entrena menos dolores se padecen.

Realizando pruebas in situ a deportistas con agujetas tras un entrenamiento de alta intensidad se observó que aparecían moléculas de fosfocreatina y troponina, como consecuencia de que algunas fibras se hubieran roto y alteraciones en los sarcómeros que son estructuras proteicas que protegen las fibras por fuera.

O sea, para que lo entiendas, que ha quedado bastante demostrado que cuando se realiza un ejercicio intenso y repetitivo, generalmente excéntrico, al cabo de una 24-48 horas aparece un pequeño dolor en la zona, que no invalida el movimiento, pero que puede ser bastante molesto y que desaparece en unos cuatro días máximo que es lo que tardan esas fibras en reponerse.

¿Y qué es un ejercicio excéntrico? (mira que me gusta dar nombres raritos, ¿eh?) 😉

Un ejercicio excéntrico es aquel que en la fase de contracción muscular, cuando el músculo está trabajando a tope, las inserciones musculares (donde el músculo se une al hueso) se distancian y el movimiento se genera a favor de la gravedad.

Coge una mancuerna. Brazo en ángulo de 90 grados, con los dedos de la mano hacia arriba. Si contraes el músculo y subes la mancuerna hacia el hombro, haces una contracción concéntrica. El músculo no se alarga. Si bajas la mancuerna hacia abajo, el músculo trabaja pero las inserciones se distancian. Es una contracción excéntrica. Es más trabajo para el bíceps porque debe controlar el movimiento que va a favor de gravedad. Por eso en ese tipo de movimientos se producen más agujetas (sobre todo cuando no se está acostumbrado).

Imagina que vas haciendo running subiendo cuestas. Es un esfuerzo importante. Pero… ¿y al bajar la cuesta? ¿Haces menos ejercicio? Pues no, porque tus músculos deben ir frenando el movimiento para no terminar rodando.

Vale, todo esto está muy bien, pero ¿qué hago para no tener agujetas?

Antiguamente te decían que bebieras un vaso de agua con azúcar. Según la teoría del ácido láctico tenía sentido. Pero ahora sabes que eso no ayuda para nada.

  • Lo más eficaz para tratar de evitar que aparezcan las agujetas es estirar correctamente antes y después de hacer ejercicio. Así preparamos las fibras musculares para el esfuerzo.
  • No te olvides jamás de calentar poco a poco, ya que al aumentar la frecuencia cardíaca mejorarás el flujo de sangre y alimentarás mejor a esos músculos. Por supuesto el calentamiento será diferente según el tipo de ejercicio que vayas a hacer. La subida de temperatura también logrará una dilatación de los vasos y las fibras y protegerá la musculatura.
  • Al terminar, una ducha semifría, por la zona que más esfuerzo ha hecho también ayudará a disminuir la inflamación.
  • Por una parte, debes recuperarte antes de volver a hacer ejercicio y así las fibras dañadas se curarán bien. Pero por otro lado, activar la musculatura y la circulación de nuevo hará que los músculos cicatricen antes. Sin pasarse, claro. Algo suavecito.
  • Come saludable para tener nutrientes esenciales para tus músculos: proteínas vegetales y animales e hidratos de carbono complejos. ¡¡Ah!! Y mucha hidratación.

Si te duele como si no hubiera un mañana, igual es que te has lesionado y no son unas simples agujetas, que molestan pero no invalidan. Puedes tomar algún antiinflamatorio (pero pregunta a tu médico cuál te conviene, NO TE AUTOMEDIQUES), y algún reconstituyente natural, que encuentras en nuestra tienda Xtusalud y en nuestra parafarmacia.

También te vendrá bien algún masaje con aceites corporales o cremas frío-calor, y ponerte alguna bolsa de gel frío que te alivie. Pregunta a tu fisioterapeuta.

Y, sobre todo, no pongas la excusa de las agujetas para escaquearte del ejercicio, que no cuela!!

Xtusalud y la de los tuyos.