Lo sabes perfectamente, cada polvorón va al culo, a la tripa o al michelín. Y un poco va al alma, porque es un placer y lo disfrutas como si fuera un abrazo o una caricia. Ya. Pero las cosas como son. Cada polvorón de más que te comes, es luego una semana de sufrimiento más, para volver a entrar en tus pantalones favoritos.

¿Y por qué pasa eso? Porque lo hacemos mal. Ya de entrada. Es decir. Si de verdad supiéramos comer bien, no tendríamos que repetir cada año la “operación bikini” o la “operación postnavidad”.

Eso no significa que no puedas probar un polvorón o un trozo de turrón, o no puedas brindar con champán, faltaría más. Pero si supiéramos cómo hacerlo de manera moderada, como compensar en nuestro organismo algún alimento que nos aporta exceso de azúcar o grasa, y sobre todo, aprendiéramos a disfrutar de la comida, sin tener que darnos atracones como si no hubiera un mañana, para luego sentirnos más culpables que Jack el Destripador, nos iría mucho mejor a todos.

Para empezar, vamos a aprender qué aporta por ejemplo un polvorón, un trozo de turrón o un mazapán. A modo informativo.

  • Un polvorón lleva básicamente: Harina, azúcar, manteca de cerdo y almendra molida y puede además llevar limón, canela, anís, ajonjolí…

Nutricionalmente hablando, un solo polvorón, de unos 35 gramos, contiene unas 190 calorías, de las que un 50% provienen de las grasas (manteca y almendra), un 43% de los hidratos (harina y azúcar) y un 7% de las proteínas (de las almendras).

Algunos de sus ingredientes son saludables, como los frutos secos por ejemplo o el ajonjolí, y en muchas recetas se sustituye la manteca por aceite de oliva, de modo que en un polvorón podemos obtener vitamina D, ácidos grasos poliinsaturados, omega 3 y 6, zinc, potasio, magnesio…

Pero, aun así, los polvorones tradicionales contienen muchas grasas saturadas y mucho azúcar y son una bomba calórica en toda regla.

  • El turrón está realizado con almendras, azúcar y miel, aunque las variaciones de los últimos años pueden contener, nata, cacao, chocolate, coco, fresca, praliné, arroz inflado, galleta, caramelo….etc.

100 gramos de turrón pueden aportar 500 calorías, así que una porción de unos 50 gramos pueden ser fácilmente 250 calorías. Una pasada. Sí, el turrón contiene lo bueno de sus ingredientes por separado (vitamina E, calcio potasio, magnesio…) pero también grasas saturadas y muchisísimo azúcar. Según la variedad contendrá más grasa o más hidratos y las proteínas rondan un 13%.

  • Una figurita de mazapán pesa unos 35 gramos. Sus ingredientes son: almendra, huevo, azúcar, agua, limón, y canela o vainilla. Aporta unas 147 calorías y al igual que el turrón o el polvorón, contienen ingredientes naturales, que si bien son ricos en minerales, vitaminas o ácidos grasos esenciales, también son muy, muy, muy calóricos.

Supongo que a estas alturas o has dejado de leer o piensas que soy una agorera que te quiere fastidiar las fiestas. ¿Verdad?

Pues nada de eso, lo que quiero es ayudarte. Así que estate atento que en unos días te voy a ayudar a quemar todos los dulces navideños con ejercicios muy concretos. Hoy solo quería darte información.

Para que no digas que no soy buena, mis consejos para disfrutar de estos riquísimos postres navideños son estos:

  1. No empieces a comprarlo en noviembre. ¡Vaya! A este consejo he llegado tarde. 😉
  2. Solo los días de fiesta. Así te sabrán mejor, porque serás más exclusivos. El resto de días retíralos de la vista.
  3. Si te gustan todos y eres muy goloso, solo uno de cada. Despacio, saboreando, no de un bocado como si fueras un tragaldabas. Dale tiempo a tu cerebro para mandarte la señal de: ¡Qué rico!
  4. Bebe agua durante la comida. Así quizá solo te apetezca uno, porque te sentirás saciado.
  5. No añadas otros postres dulces: flan, tarta, pudin, galletas,… es Navidad, aprovecha todos los dulces típicos y no multiplicarás las tentaciones. El resto de postres puedes servirlos en cualquier otra celebración.
  6. Sirve piña. Es diurética y te sacia. Se sirve antes del dulce. Así no enmascararás los sabores. También sirve una macedonia fresquita, pero sin almíbar.
  7. Toma una infusión diurética que te ayude a digerir y a eliminar líquidos. Un te verde con jengibre y limón…cola de caballo con cítricos… Están buenísimas además y te sentarán de maravilla.
  8. No te tumbes nada más terminar. Da un paseo o ayuda a recoger la mesa (o mejor, primero recoges y luego das un paseíto bien abrigado). Así facilitarás la digestión y no te sentirás tan pesado (ni tan culpable por dejar a tu madre con todo el fregado).

Durante las fiestas te daré opciones para comer saludable y ligero y así llegar a enero de una pieza y no rodando.

Procura que los días de fiesta la otra comida principal (comida o cena) sea muy, muy ligera (un caldo de verduras, una pieza de fruta, un lácteo) y recuerda tomar algo a media mañana o a media tarde, que no sea un dulce claro, para llegar a la celebración sin el ansia viva. En nuestra tienda natural Xtusalud tienes complementos para ayudar a tu sistema digestivo. Pruébalos.

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Xtusalud y la de los tuyos.